Humor serio en ajedrez – Nau64 entrevista a…

Fernando Pedro Aramburu Horst Rafols Durante Aliojin y Graupera.

Nací en Sayago, Montevideo, el viernes 17 de noviembre de 1944.

¡No tenés apellidos…!

Mis antepasados eran vascos, alemanes, catalanes, italianos, cubanos y… rusos.

Dicen que acá vos “inventaste” el Elo…

Bah, no lo inventé. Tuve que convencer a un pueblo de que era una herramienta útil.

Aunque a veces pienso que el sistema antiguo de categorías con ascensos y descensos era más deportivo.

¿Estás diciendo que el Elo no sirve?

No, no… El Elo un sistema estadístico, más que fuerza real indica posibilidades relativas. Pero para funcionar (como toda encuesta) necesita muchas muestras, hay que considerar gran cantidad de partidas. Diferencias de 100 ó 200 puntos significan más de una categoría de diferencia. Por eso los elos mentirosos (hacia arriba o abajo) hacen trastabillar el sistema. Lo más difícil es otorgar el puntaje inicial a los nuevos.

Te cuento una anécdota:

Cuando yo llevaba el Elo, un muchacho me llama y me pide favor que corrigiera un elo que estaba muy mal: “Acá hay un veterano que tiene poquito elo, pero chiviando nos gana con facilidad… ¡va a jugar el próximo torneo y nos va a aterrizar el elo a todos!”

Le pregunté cómo se llamaba el señor. “Francisco Olivera”, respondió.

“¡Paaa, me dije… debe ser el tío del Indio!” Y era. ¡Semejante jugador!

Me fui a fijar y estaba con 1800. Por más veterano que fuera, ese elo era garrafal.

Como yo entonces era “el padre de la criatura”… lo corregí a dedo.

El elo inicial es lo más complicado y peligroso del sistema. No responde a fórmulas.

Si alguien ingresa con un elo muy bajo y juega constantemente contra jugadores rankeados, a la larga su puntaje se acomoda, pero mientras tanto su “numerito” va a alterando incorrectamente los puntajes de todos sus rivales.

Para mí el elo inicial debería ser provisorio durante buen tiempo. Según el propio Arpad Elo se necesitan entre 30 y 50 partidas para tener un valor más o menos correcto.

Y debería calcularse al principio sólo contra jugadores de larga trayectoria. Éstos (aparte de su nivel) por su estabilidad son la única vara de medida posible.

Un elo provisorio no debería afectar los puntajes de ningún otro.

Podría haber dos listas: elo confirmado y elo provisorio, sin mezclar.

Yo, a los 3 años, hojeando el Manual de Lasker

Hablanos de tu vida ajedrecística ¿Cuándo y cómo aprendiste a mover la piezas?

A los 2 años… mirando las partidas que mis bisabuelos jugaban en casa.

¡Fuiste un niño recontra prodigio!

Más o menos. Un día le dije a uno de ellos: “Ayer hiciste trampa… enrocaste dos veces. Primero corto;  y cuando viste que se te caía el flanco de rey, te enrocaste largo.” Inmediatamente reproduje la partida de memoria y ambos coincidieron con mis análisis.

Abuelo tramposo!!!

¿Empezaste de chico a participar en torneos?

No, no me dejaban porque tenía que hacer jardinera… estudiar piano…canto… etc.

Sólo jugaba los domingos con ellos. Íbamos abajo de los árboles en el fondo de la casa y les jugaba a ciegas en simultánea, mientras me divertía con la gata Caissa.

¿Pero escuchame, ellos jugaban bien…o eran un desastre?

Fueron bastante buenos. En 1927 jugaron un célebre match. Mi bisabuelo materno era ruso, se llamaba Alksndr Aliojin; después los franceses lo bautizaron Alexander Alekhine. Y el otro, Pepe (así le decían en casa) se llamaba José Raúl.

Pepe y su flamante esposa

¡Paa…! No me digas que tu otro bisabuelo… era… ¿Capablanca? ¡Me muero!

El apellido real era Casablanca, pero lo anotaron mal en el registro.

¡No entiendo nada! Pe…pe…pero… ¿Alekhine y Capablanca eran parientes?

¡Esto sí es una novedad teórica! ¡No lo sabe ni Héctor Silva Nazzari!

Mi bisabuelo paterno, Pepe, se casó con una princesa rusa, sobrina de la hermana de mi tatarabuela. Ésta tuvo una hija, que fue espía en la guerra y se casó con el otro.

Y entonces vos… ¿cómo te llamás Aramburu?

Es que Pepe en realidad había nacido en Las Piedras. Los Graupera tenían viñas en todo Canelones… Se fueron a Cuba y allá a Pepe lo nacionalizaron para que levantara el nivel del ajedrez. Eso de la influencia de los matches de Steinitz-Chigorin en un cuento.

Luego, cuando Pepe jugó en San Sebastián (él era muy pícaro)… mi bisabuela, madre de la madre de mi padre, quedó embarazada y se vino a Montevideo. La historia siempre se ocultó, pues en aquella época temían que se descubriera que el match de 1927 había estado arreglado para que el título quedara en la familia.

Hubiera sido ¡el primer cisma del ajedrez!

Si el match fue un arreglo, ¿por qué se dejaron de hablar?

El arreglo era conseguir sponsors y seguir jugando matches entre ellos! Pero Alksndr quiso hacer plata solo y empezó a jugar con otros. Con Euwe se confió.

¡Cuando esto salga en la Web y se enteren en la FIDE!

No creo que pase nada. Van a decir que estoy loco…

Alksandr con la gata Caissa

¿Y es verdad que tu bisabuelo Alksndr murió atragantado con un hueso de pollo, mientras analizaba una partida? Nunca se supo bien qué partida era…

Era una partida mía… como no entendía mi plan… se atoró y ¡páfate!

¿Porqué no seguiste jugando?

Siempre fui de perfil bajo… Mi viejo me decía “¡Estudiá! No hagas como algunos que escriben ojo con hache y por jugar ajedrez se creen genios y ni saludan… Y mamá insistía “Nene, con dos campeones mundiales en la familia alcanza…”.


¿En qué andás ahora?

El ajedrez tiene virtudes que ameritan hacer un esfuerzo sin fines de lucro en difundir que puede y debe ser un juego popular. Lo difícil es encontrar voluntarios.

Una vez, hablando con un profesor de matemáticas mexicano acerca de la poca bolilla que allá daban los medios al ajedrez y cómo ni el canal oficial les otorgaba un mínimo espacio, me dijo: “A los dueños del poder no les interesa que la gente aprenda a pensar”.

Quizás aquí… si es cierto que las cosas están cambiando…

Pero… hasta que el ajedrez no se vea en la calle y en la tele… seguirá marginado.

Finalmente (¡no me convenzo!): ¿es verdad la historia de tus bisabuelos?

¿Qué? ¡Che! ¡me vas a hacer enojar! Viste la foto donde Pepe está jugando con mi tatarabuelo? Bueno, esa mesita se conserva; en ella tengo mi computadora.

José Raúl Capablanca, a los 4 años…

Querés agregar algo más?

Una paradoja de la “era de las comunicaciones”.

Cuando Capablanca-Alekhine jugaron el match de 1927, aquí frente a la Plaza del Entrevero, donde estaba el célebre Club Argentino, se puso a la vista del público un gran tablero mural donde los aficionados seguían las partidas jugada a jugada.

Entonces el único medio de comunicación era la radio.

Pero hoy juega Anand, Carlsen o quien sea y ¡no digo sus partidas! ¡ni sus nombres son conocidos para 99.9% de la gente! (y me quedo corto).

Acerca del autor

nau64
Academia nau64 dirigida por el Maestro y Arbitro FIDE Jose Riverol. Clases para todas las edades, presenciales o por Internet.